QUESO POR FUERA, DROGA POR DENTRO - EXPERIENCIAS DE VIDA
"Son quesos", dijeron las hermanas Estela y Lidia Uribe, de veintidós y de diecisiete años de edad, cuando abordaban el autobús en el interior de México."Son quesos", volvieron a explicar al hacer transbordo a otro autobús. "Son quesos", insistieron al cruzar el puesto fronterizo aduanal de Las Norias, Texas.
"Son quesos", repitieron por centésima vez, cuando ya bien adentro de Estados Unidos les preguntaron acerca de los dos grandes canastos que portaban. Pero cuando les pidieron que partieran uno de esos quesos, encontraron que estaba lleno de cocaína. En total había cuarenta y dos kilogramos de cocaína escondidos dentro de ochenta y cuatro quesos. «No todo lo que brilla es oro, ni es queso todo lo que huele a queso", comentaron los guardias.
El viejo refrán tiene mucho de cierto. NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO, como tampoco es queso todo lo que se quiere hacer pasar por queso. En el caso de las hermanas Uribe, dentro del sabroso producto lácteo se ocultaba la mortífera droga. Así mismo, no es inteligente todo el que parece serlo. Tener inteligencia para dedicarla al contrabando no es inteligencia. Es apenas astucia malévola que siempre trae sus consecuencias.
Aquí también cabe añadir que no es amor todo lo que dice ser amor. Un hombre puede jurarle amor a una joven con las palabras más dulces de su lengua. Pero si lo único que busca es una noche de placer sexual, eso no es amor sino vileza seductora. Tampoco cuando una mujer jura fidelidad a su pareja y a la media cuadra la engaña con otro, cuando esa persona solo demostró su astucia adulterina.
Tampoco es sabiduría todo lo que parece sabio. Creer que es sabiduría hacer caso omiso de la eterna ley moral es necedad. Sostener que no hay leyes morales absolutas, lo cual viene a ser igual a decir que la estupidez es buena; es la torpeza más grande que puede existir. Todo lo que siembra en esta vida, en esta misma vida se cosecha.
Amigo y amiga, la vida tiene esquinas y vueltas. A veces la vida con sus hechos se comporta como un bumerang que podría ir con fuerza pero volver con más fuerza, golpearte de manera muy dura tu vida.
Estas dos hermanas creyeron que nunca serían descubiertas, que su astucia prevalecería todo el tiempo y que todos al final creerían su verdad. Qué triste fue para ellas cuando las descubrieron y hoy pagan su falta en prisión.
Hoy muchos creen que la astucia es su fortaleza y que jamás descubriran sus malas obras, pero qué triste es la caída de estas personas y con un triste final.
Espero que sirva esta experiencia y fortalezca su vida por esos valores y principios que ud. cultiva y por ellas vive. No se muestre cuando no hay nada para mostrar ni brille cuando no tiene nada para iluminar.
Con mucho cariño y respeto...
eliass


















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