cUANDO LLEGA LA TRISTEZA, ¿CÓMO ENFRENTARLA?

Cuando la tristeza se apodera de nosotros nos entra ganas de llorar. Podemos desahogarnos escribiendo y recordando cosas que pensamos que han sido olvidadas, pero no es así, nunca se olvidan, los recuerdos siempre viven latentes en nosotros. Por eso se llaman “recuerdos“, siempre están junto a ti.
Muchas veces nos sentimos tan solos que la única compañía es nuestro computador, allí escribimos lo que quizás en palabras no logramos decir en vivo.
Las tristezas del alma son las mas difíciles de sanar porque son algo que se levanta con nosotros y también se acuesta en nuestra cama.
Siempre que escribimos algo, es para que otra persona nos lea y sienta que necesitamos algo de ellos, quizás una llamada o simplemente unas palabras de aliento.
Cuando llegue el día triste, cuando nada salga bien en nuestras vidas, cuando sintamos que sólo hay cabida para la tristeza… recordemos los momentos alegres que también tuvimos, pueden haber muchas razones para sentirnos así.
Saquemos partido a nuestra tristeza, escribamos lo que sea, cualquier cosa, algo que nos trajo mucho dolor, quizás el separarnos de ese ser que un día amamos mucho y hoy nos cuesta olvidar, o quizás la distancia de nuestras familias que están en otros países, o la perdida de un ser amado.
La vida es difícil, nada es fácil, debemos reflexionar qué nos causa tanto dolor. Pero estoy seguro que siempre que estamos tristes es porque no estamos al lado de la persona que amamos, o quizás estamos al lado de alguien que no tiene que ver ya con nuestros sueños y no somos capaces de decirle que ya no lo amamos, no tenemos valor para enfrentar esa situación, de allí nace la tristeza de nuestra alma.
Talves la misma ausencia del ser querido que nos dejó y ahora su presencia nos deja un vacío profundo en casa o la misma ausencia de su presencia a nuestro lado. La muerte del ser querido siempre nos traerá tristeza. No somos inmunes a ella.
Quizás la enfermedad de tu ser querido te genera esa tristeza al ver que hoy se debate entre la vida y la muerte. Quien sabe, hoy debes asumir su enfermedad terminal y te deja un sabor amargo de la vida y nace los porqués, los reproches y negarse aceptar su inminente partida. Nos negamos una y otra vez de aceptar la realidad buscando infructuosamente salidas y soluciones cuando ya es innevitable.
No olvidemos que la pena y la tristeza son vacíos de nuestras vidas, algo que no queremos y lo tenemos, ese algo que nos hace despertar queriendo estar en otro lado y en otro momento. Aunque yo soy un convencido de que la felicidad son pequeños trozos de tiempo que nos regala la vida, que no es una constante, pero lo que dure es bueno, porque no hay nada más lindo que despertar contento al lado de la persona que amas, que no existen distancias, no existen problemas…
PEDIR AYUDA
Sin duda, es un paso importante pero que muchas veces nos cuesta dar. En mi caso, no puedo negarlo pero a momentos prefiero llevar sólo mi procesión y no afectar a otros con mi carga de tristeza pero tambien debo ser honesto, se vuelve una carga insostenible y pienso que debo acudir por ayuda.
Todo el mundo, se trate de un niño, un adolescente o un adulto, se puede amargar en la tristeza. Es muy importante que una persona triste, independientemente de la edad que tenga, pida ayuda cuando está alterando sus emociones de manera marcada. Si lo hace, tardará menos en encontrarse mejor. A veces el tratamiento sólo implica hablar con alguien que esté dispuesto a escucharnos y ese camino suele ser una buena terapia para desahogar la tristeza.
Si crees que no hay forma de quitarte la tristeza de encima, es importante que hables con alguien sobre ello: uno de tus padres, otro familiar, un médico, un profesor, el psicólogo escolar, tu entrenador u otro persona de confianza. Esa persona podrá ayudarte a buscar un tratamiento adecuado. Recuerda que siempre habrá alguien que estará dispuesto a escucharte cuando estés triste o deprimido -alguien que te podrá ayudar.
Recuerdo de un amigo, JUAN LAGUNA, un verdadero amigo, que cuando pasaba por momentos muy tristes me brindó horas y horas de su tiempo para expresar mi agobio, sentados en la acera de la calle y hasta las 2 am me brindó toda su paciencia y amistad. Ese ejemplo marcó mi vida de manera profunda en lo que significa una amistad genuina y que estaba dispuesto esa persona para ayudarme. Dice un proverbio; "Un amigo puede ser hermano y un hermano no ser tu amigo", cuan ciertas son esas palabras.
Otra terapia sencilla pero efectiva es CONVERSAR A OTROS TU DOLOR no en son de queja sino de consulta. Eso me pasó cuando tenía a mi madre con una enfermedad terminal, cáncer cervical. El dolor inmenso que me provocó me tenía ahogado y por consejo de alguien, decidí conversar mi dolor buscando consejos y resaltando las lindas cualidades de mi madre, me permitió amalgar en gran manera esa tristeza y hacerla mas llevadera en la vida. Nadie me negó escucharme y al final sentía que esas personas aprendían muchas cosas de mis circunstancias que atravesaba. Puede ser una alternativa para tu tristeza.
Por eso, pienso, si estas pasando momentos tristes y vacíos, necesitas de un verdadero amigo o amiga a tu lado, necesitas desahogar esa tristeza y llenarte de ánimos sinceros y fortalecedores. Seguro que hay una persona dispuesta para ayudarte...y aquí me tienes como un amigo más para ayudarte en la distancia.
Espero te sirva este artículo y te ilumine por senderos de tranquilidad y amor. Saludos en la distancia con aprecio y respeto.
Sinceramente...
eliass

















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